En la cuarta sesión de trabajo, se abordó el pensamiento del filósofo Baruch Spinoza. Jairo Alvarado dirigió la discusión.
(breve repaso de la vida y obra de Spinoza)
Jairo planteó que la filosofía de Spinoza parte de lo que denominó el error de Descartes, que plantea una división de substancias: substancia cuerpo y substancia pensamiento, para Spinoza ambas substancias son más bien modos de una misma y única substancia, que es Dios.
Se hablo del pensamiento político del autor, presente en su libro Tratado teológico-político, en el que crítica a las instituciones religiosas por intentar imponer sus leyes (divinas) en el ámbito civil. Él propone, una lectura crítica de La Biblia, por ejemplo, que separé la fé de la razón y permita una adaptación más práctica de las escrituras a la vida diaria, dejando de lado los relatos sobrenaturales. El hombre es quien debe hacer sus propias leyes.
Spinoza se alejó de las religiones (fue judio y católico), pues éstas apelan sobre todo al sufrimiento. Para él, el entendimiento y el conocimiento eran los medios para llegar a la felicidad, y no era necesario anular el cuerpo, sino usarlo para acercarnos a lo que nos rodea. Él estaba interesado en la santidad, pero en un sentido my distinto al religioso, en uno más personal, en el que el hombre entiende lo que la naturaleza (Dios) le otorga, y decide respetarlo y retribuirle de la misma manera, en una relación reciproca.
En un brinco temático, se hablo de los transhumanistas, quienes deciden hacer uso de las máquinas para
aumentar sus facultades, y de las máquinas que funcionan como extensión de nuestro cuerpo (autos, teléfonos inteligentes etc.), y modifican la manera que nos relacionamos con el exterior (confundir la cartografía con el terreno, Baudrillard).
Para concluir con Spinoza, Aldo Carbajal planteó: todo lo que sucede a nuestro alrededor nos afecta, algunas cosas, como la luz del sol, nos afecta de manera positiva, otras como el fuego, nos afectan de manera negativa. La idea de la inteligencia o de la razón en Spinoza, es que aprendamos a discernir y a elegir lo que nos afecta de manera positiva.
El principio del conatus dice que todo ser persevera por si mismo en su existir, es decir, cada individuo, en la medida que es regido por sí mismo, quiere seguir siendo, incluso después de la muerte, y es ese deseo el que lo determina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario